jueves, 25 de julio de 2013

El día de la marmota

A veces tengo la sensación de vivir en un eterno día de la marmota. Cada día lo mismo.Todas las semanas igual.Y me aburro. Pero tampoco se qué hacer para cambiar las cosas.

Tengo ganas de que termine julio y de irme al monte. Por lo menos allí cambiaré de aires.

miércoles, 24 de julio de 2013

Ciberamigos

Hoy he leído en facebook a un tipo al que no conozco (que bien, la privacidad de Facebook), pero que me ha gustado lo que ha dicho.

Venía a decir que era curioso que algunas de las personas a las que más quiere y siente más próximos (incluso que familiares), los ha conocido en el cibermundo y jamas los ha visto.

Y sabéis qué? a mi me pasa lo mismo. Aquí me he encontrado amigos de los de verdad, he encontrado hasta familiares lejanos! Para mí son tan importantes unos como otros. Y en algunos casos, son más importantes los amigos a los que no he visto nunca. Curioso, verdad?

martes, 23 de julio de 2013

34 primaveras

Todos los años me pasa lo mismo. Unos días antes de mi cumpleaños me pongo rara, seria e intranquila. Empiezo a pensar que nadie se acordará. Para mí los cumpleaños siempre han sido importantes. Se celebra que estás aquí, en este mundo, que existes. De más jovenzuela llegué a enfadarme porque una amiga se olvidó de felicitarme. Ahora le doy menos importancia, si alguien se olvida no dejo de hablarle, ni se la tengo jurada de por vida, ni nada. Solo que yo no me "esfuerzo" tanto en recordar el suyo. Si me acuerdo genial, y si no, pues no me doy mal. Es curioso, porque para las fechas históricas tengo una memoria malísima, soy incapaz de acordarme de cuándo empezó la guerra, o en qué año pasó nosequé. Pero los cumpleaños, una vez que la fecha entra en mi cabeza ya no tiene manera humana de salir...

Bueno, a lo que iba. Este año no iba a ser menos, y me puse también insoportable. Para colmo, no iba a tener regalo "sorpresa", porque dany me dio mi regalo anticipado.

Pero como siempre, ayer fue un día genial, a pesar de que odio los lunes con todas mis fuerzas.

Gracias por hacer de ayer un día especial.

sábado, 20 de julio de 2013

Creía que lo tenía superado...

Una persona muy importante en mi vida fue Herr Schlipp. Tanto, que estuve pensando ponerle su nombre a mi hijo: Kurt. Era mi jefe en Alemania, y fue como un padre para mí durante el tiempo que estuve allí. Me ayudó mucho, me apoyó en todo. Y cuando volví a España, me llamaba una vez al mes para hablar en Alemán por teléfono. Él fue testigo de los primeros pasos en la relación con Dany. Siempre decía que cuando nos casáramos vendría a la boda con Frau Hermannutz, la jefa, y que no me olvidara de invitarles.

Me compró un libro de cocina de la zona, pero nunca llegó a enviármelo. Le detectaron un cancer de estómago, y murió. Fue muy duro para mí. Muchísimo. No pude despedirme de él. Me enteré porque su mujer me envió una carta con la postal avisándome de su fallecimiento y del entierro. De eso hace ya 11 años.

Tuvo que pasar un tiempo hasta que me atreví a volver a Riedlingen. Me daba muchísima pena ir y no verlo. Solo de pensarlo me ponía a llorar como una tonta. Me sentía triste, muy triste, por no verle más. Pero me armé de valor y allí que nos fuimos Dany y yo. Y un día nos fuimos al cementerio y nos lo recorrimos de arriba a abajo buscando su tumba. Siempre me han gustado mucho los cementerios, y el de Riedlingen es precioso. Al final, encontramos su tumba. Pude despedirme, por fin. Le compré unas flores, una maceta con unas florecillas malvas muy bonitas, y la dejé ahí al lado de su lápida. Cogí una piedra para cuando me pusiera triste, tener algo "suyo" que me diera fuerza. Tal vez suene a tontería, pero para mí era (y es) muy importante.

Antes de volver a España volvimos a pasar por la tumba, y pude comprobar que alguien, supongo que su mujer, había plantado la maceta con el resto de flores que había en el jardincito delante de su lápida. Me hizo mucha ilusión. Y ya en España, pensé que lo tenía superado. Ya podía hablar de él sin llorar ni emocionarme ni nada.

Pero no.

El jueves nos mandaron hacer una redacción sobre los prejuicios que tenemos de los alemanes. Yo hablé de lo que creía de ellos antes de ir, y de la impresión que me llevé al conocerlos. Hablé de que creía que eran fríos, pero Herr Schlipp me demostró que no. Esto lo empecé a contar hacia el final de la redacción. Y empecé a escribir y escribir sobre él. Ayer teníamos que leerla en clase para corregirla y ver los fallos y tal. Empecé bien, pero cuando llegué a la parte de mi jefe, no pude. Tuve que parar. Me emocioné al recordarlo, al contarlo. Se me llenaron los ojos de lágrimas. Y es que después de tanto tiempo sigo echándolo tantísimo de menos.

Pienso lo que se alegraría si pudiera verme casada con Dany, y con un hijo (que por cierto, ahora mientras escrito lo tengo literalmente colgado del brazo). Se alegraría de que siguiera con el alemán. Claro que si pudiera verme, tal vez no habría dejado nunca el alemán, y hubiera vuelto más veces allí. Quién sabe, igual hubiéramos terminado viviendo allí.

H. Schlipp, ich vermisse dich sehr.

jueves, 18 de julio de 2013

Sea quien sea, que se de por felicitado

Llevo todo el día desde que me he levantado pensando que hoy es un día importante por algo, pero no recuerdo por qué. No hago nada más que darle vueltas a la cabeza, pensar y pensar, y no caigo.

No es el cumpleaños de nadie cercano, ni aniversario, ni día importante... no se. En el calendario no tengo apuntado nada. No tengo médico. Ni Javi tampoco.Ni Dany. Ni mi madre, ni mi padre (y ya es raro, porque casi les saldría más a cuenta empadronarse en el hospital, con la de veces que tienen que ir).

No se... yo lo he intentado...

martes, 16 de julio de 2013

Por la noche me gusta quedarme a leer un rato sola. En invierno me da el sueño antes, pero en verano se me haría de día. Cuando ya se han ido a la cama mis chicos y me quedo sola, me acomodo en mi rincón y leo, me pierdo en mil mundos, me olvido de todo.

Cuando decido que es una hora razonable para irme a dormir la cabeza me va a mil. Y es entonces cuando se me ocurren mil cosas para escribir. Mil pensamientos, ideas, vivencias... Pero la pereza de encender el ordenador me puede. Y se que escribirlo en un papel no servirá de nada.

Me acuesto con la idea de recuperar todas esas ideas por la mañana cuando me levante. Pero no, no puedo. No se, no tengo tiempo, o no tengo ganas. O las dos cosas. O será que por la mañana no soy persona.

Una noche dejaré el ordenador encendido, a ver qué pasa.

Como el Ave Fenix

Si para recobrar lo recobrado
debí perder primero lo perdido,
si para conseguir lo conseguido
tuve que soportar lo soportado,

si para estar ahora enamorado
fue menester haber estado herido,
tengo por bien sufrido lo sufrido,
tengo por bien llorado lo llorado.
Porque después de todo he comprobado
que no se goza bien de lo gozado
sino después de haberlo padecido.
Porque después de todo he comprendido
que lo que el árbol tiene de florido
vive de lo que tiene sepultado.


Francisco Luis Bernárdez

Gracias, R, por recordármelo. Y mucho ánimo