jueves, 11 de julio de 2013

Mi timidez y yo

Cuando digo que soy tímida no se lo cree nadie. El otro día lo comentaba en el descanso de la clase de alemán, y creo que hasta salió del despacho una de las chicas para preguntarme, sorprendidísima, "¡¿tímida tú?!"

Si. Tímida yo. Mucho. Todo. Más de lo que os pensáis. Pero eso no quita para que lo camufle, o disimule, o llamadlo como queráis. Porque con vergüenza no se va a ningún sitio. Mi madre decía siempre que el que tiene vergüenza ni come ni almuerza.

Pero todos los días tengo que hacer algún esfuerzo para camuflarme. Y cuesta mucho, eh? no penséis. Por ejemplo, dejé el curriculum en la academia donde estoy haciendo el curso. Creo que el día de antes no dormí de los nervios. Qué horror... qué apuro. ¿qué digo? Hola vengo a hacer un curso y os traigo mi curriculum, por aprovechar el viaje... todo el fin de semana para mentalizarme. Lo pase realmente mal. Estuve por no dejar el curriculum! Pero no, al final me sobrepuse y se lo dí. Pasé nervios y sudores fríos, pero a la vista está que no se notó. No me van a llamar para trabajar, porque no necesitan a nadie, pero me sirvió para vencer a esa timidez y vergüenza que a veces me bloquean.

Cada día tengo alguna situación de estas. Cuando me cruzo con algún conocido al que no saludo porque me da apuro que no me conozca, cuando no estoy segura por dónde se va a un sitio y no pregunto porque me da apuro... un largo etcétera.

Pero intento verlos como retos. Me armo de valor, y aunque me tiemblen las piernas, tenga sudores fríos, me armo de valor y allá voy. A los que sois más lanzados os parecerá una chorrada, pero son grandes logros.

Y otro tema aparte es Internet. Me cuesta menos relacionarme por Internet. Es más fácil abrirse, mas fácil ser como soy yo cuando no tengo vergüenza :) Y cuando luego conozco a la persona "en persona", me da menos apuro, porque ya la conozco. (Hay una excepción... me da mucha vergüenza conocer a un ciber-amigo y su pareja... me veo tan maña, tan brusca... Pero tengo muchísimas ganas de conocerlo)

Este sábado voy a Madrid al curso de Báladi con Eva Chacón. Me hace mogollón de ilusión, pero por otra parte estoy nerviosísima porque me da apuro TODO!! y me siento tan estúpida. Pero el bus, el llegar a Madrid (estoy por llevarme un par de gallinas debajo del brazo, en plan Paco Martinez Soria XD), coger el metro, COMPRAR EL BILLETE DEL METRO!!! oh! Dios Mio!! y si no soy capaz?!?!?! Ir a la academia SOLA!!!!! oh! Dios Mio!! una mujer indefensa (no quiero bromas :P) sola por las calles de Madrid! Y esto sólo la ida... que luego es lo mismo, pero de vuelta a casa.

Y Dany, que tiene más paciencia del Santo Job, me dice que por qué no voy a saber coger el metro, si por Munich me manejaba de puta madre, y está todo en otro idioma. Que no hace falta que me lleve a las gallinas, que con una gorrica de la rural valdrá :P. Ais... se tiene el cielo ganado conmigo... 

Por eso la gente que tengo a mi alrededor no me ve tímida, ni vergonzosa, ni nada. Lo mío me cuesta.


lunes, 8 de julio de 2013

De revisiones médicas.

Hoy tenía revisión ginecológica. Aunque prefiero mil veces ir al ginecólogo antes que al dentista, no me hace nada de gracia que me hurguen "ahí abajo", pero bueno... una mujer tiene que hacer lo que una mujer tiene que hacer.

Tenía cita a las 9. Había otras dos chicas, una de ellas bastante impaciente y nerviosa. Debía de tener prisa. Nos llaman a las de las 9 (de 6 que han llamado estábamos 2), y la chica que estaba tan nerviosa era de las 9:30. No me jodas, no puedes estar impaciente porque a las 9 no te han llamado, si hasta las 9:30 no tienen que llamarte!

Total, que me llaman, entro, me siento, y me pregunta qué tal. Mira mis análisis y me dice que estoy muy sana (sorprendidísimo. No se qué estará acostumbrado a ver este hombre). Que está todo bien, que vuelva al año que viene. Le pregunto que si no me va a hacer citología ni nada, y el mozo me ha dicho que no, que si eso para el año que viene o al otro O_O Hemos pasado de citología todos los años a citología cada 4? 5? flipo.

Ni las bragas me ha bajado. En 5 minutos estaba fuera.

viernes, 5 de julio de 2013

Cómo Starbucks me salvó la vida

Al hilo del post de ayer en el que contaba que habíamos hablado de cambios, y que me había quedado algo melancólica, una amiga me ha hecho un regalo que me ha alegrado el día. Además del regalo en sí, ha sido la manera de hacerlo. Si lo digo muchas veces, soy muy facilona jijiji.

Estaba en clase de alemán cuando me ha parecido ver que entraba una persona y se acercaba a recepción. Como estaba en clase escuchando al profe (que por cierto, ya me he enterado de que se llama Frank!) no he escuchado lo que hablaban fuera. Pero al ver a la persona salir me ha parecido que la conocía. No le he visto la cara, ni la cabeza. Sólo una pierna y medio cuerpo. La manera de caminar... no se... pero claro, ¿cómo iba a venir Yolanda a mi academia mientras estoy en clase? Vale que esta misma mañana me ha preguntado por dónde estaba y qué horario llevaba, pero claro, era por ver si algún día podíamos quedar, no para venir a deshora. Todo esto lo he pensado en dos segundos mal contados, porque no he perdido ni el hilo de la clase.

Total, que a la una cuando hemos hecho la minipausa de cinco minutejos, las chicas de la academia me han dicho que habían dejado algo para mí. No me lo creía, me he pensado que me vacilaban, pero tampoco entendía por qué. Al final me lo he creído... 

Yolanda me ha traído un libro: Cómo Starbucks me salvó la vida. Habla de finales y comienzos, de cómo estás arriba un día y al otro abajo, y que hay que seguir. 

Aunque a ella la conozco en persona, ahora mismo el contacto es casi exclusivo por mail. Que lea mi diario, que vea un mensaje mío en facebook, y se de cuenta de que necesito un empujoncito... son las cosas que me siempre me han gustado de internet.

Gracias, Yola, y a todos los que os preocupais por mí, y me seguís desde las sombras porque no os dejo otro remedio :P (aunque ya llevo dos post dejando comentarios abiertos jijiji). Sois más importantes para mí de lo que algunos os imaginais.



(Por cierto, no he estado jamas en un Starbucks)

jueves, 4 de julio de 2013

La clase de hoy

Hoy el profe de alemán (que por cierto, aún no me he enterado cómo se llama) nos ha dicho una frase que me ha dado que pensar. Claro, él nos la ha dicho en alemán, pero os la dejo en español mejor, no?

La vida es como montar en bicicleta, si dejas de pedalear te caes

Y es verdad. No para. No puedes parar. Hay que seguir, pase lo que pase.

La de hoy ha sido una clase rara. Me ha dejado algo melancólica. Hemos hablado de los cambios importantes en la vida, de que todos los principios son duros. Y aunque hoy no he hablado mucho, he pensado una barbaridad en todo. En que desde hace un tiempo mi vida va de un cambio a otro. Sin parar. Y yo detrás, claro. Y hoy he sido realmente consciente de por qué no puedo detenerme a compadecerme de nada. Si dejo de pedalear, me caigo.

Terminó Expo y había que empezar de nuevo. Y costó. Vaya si costó, pero oye, tiramos p'alante, sólo faltaría.
Después me quedé embarazada. Otro cambio muy grande. Y costó acostumbrarnos todos a la nueva situación, a mi nuevo cuerpo, a esa nueva personita que requiere tanta atención, tantos mimos, tanto cariño. Pero creo que lo estamos haciendo bien.
En noviembre, me despiden. Ese cambio está costando mucho, mucho más. Suelo llevarlo bien, con dignidad y tal. Pero a días me pongo a pensar... y casi sería mejor no pensar nada.

Y ahí estaba yo con mis pensamientos de mis cambios importantes de vida, sin ninguna intención de contarle a nadie mis miserias. Lo único que he comentado es lo de Javier. Digo, que ahí estaba yo con mis pensamientos cuando se han puesto ha hablar de Erasmus, de la vida en Alemania...

Y me han venido a la cabeza esos primeros días en Riedlingen, esas fiestas, el Carnaval, el primer beso con Dany, la primera vez que nos dimos la mano, mi jefe, esos almuerzos con Lebekäse y con champán y zumo de naranja que me preparaba el bueno de Kurt cuando el Burgermeister estaba fuera, esos viajes de novios, los verdaderos viajes de novios... Se me pone un nudito en la garganta.

Realmente sigo pensando que esa, junto con ser madre, han sido las mejores experiencias de mi vida.

Riedlingen Julio 2007

Riedlingen

La lucha de cada mañana

Todas las mañanas tenemos disgusto en casa a la hora de poner los zapatos de Javier. Llantos con lagrimones, pataletas, gritos... Y todo porque sólo quiere ponerse unas deportivas puma que no se qué haremos cuando se le queden pequeñas...

Mientras no ha hecho mucho calor sí que se las ponía, pero ahora, con treintaypico grados que hay, mejor irá la criaturica con unas sandalias del decatlón, monísimas ellas. Mas fresquito, no? Pues parece ser que no.

"Noooooo!!! zapato nooooooooo!!!!! mama nooooooooo!" y así todos los días. Una vez que consigo ponérselas, no sin antes pasar un ratico de lucha, sigue lloriqueando. Hasta que lo distraes con otra cosa, se le olvida y ya va tan feliz.

Qué botones tiene el zagal, coño.

martes, 2 de julio de 2013

Amigdalitis

Hay cosas que no entenderé nunca. Tengo amigdalitis (amos, anginas de las de toda la vida). No puedo tragar, me duele bastante. Además, no soy muy hábil tragando cápsulas, no nos vamos a engañar. Pues bueno, el médico me ha recetado antibiótico: 2 pastillas por la mañana y otras 2 por la noche. Cada pastilla parece un alberge pequeño. Creo que se curan las anginas por erosión.

Estoy por deshacérmelas en una cucharilla, como cuando era pequeña ¬_¬

Curso de Alemán

Pues eso, que ayer empecé un curso intensivo de alemán. Voy a llevar un mes de julio un poco loco, pero bueno, merecerá la pena.

Ayer iba a probar qué tal se me daba en esa clase. Como no sabía qué nivel tenía, la idea era meterme a la clase de B2 y ver cómo me desenvolvía. Al final de la clase, yo decidía si me quedaba o no. Hablé con el profesor (que no me acuerdo cómo se llama el mozo) y me dijo que si había entendido lo que decía, y había entendido los ejercicios que hicimos, no veía problema en que me quedara, que ese era mi nivel. Que en una semana cogería la marcha. Me alegré mucho, la verdad. Pero va a ser duro... El curso es todos los días de lunes a viernes, de 11:30 a 2:30. 

Y ayer me sentí viejuna... en clase ayer estábamos cuatro: un chico que ha estado viviendo en Alemania, que su abuelo era alemán y habla que te cagas (aunque yo no le entiendo una mierda, porque no vocaliza), pero que escribir lo lleva peor y necesita el título de B2 para irse a currar ahí. Está terminando medicina. Una chica que está estudiando medicina y se quiere ir de Erasmus allí. Otra moza que está en mi misma situación, y yo.

Se pudieron a hablar el chico y la chica que estudia medicina: El año pasado estuve de Erasmus. Yo voy al que viene jiji, jaja, mira tú que bien. Y me preguntaron: ¿y tú qué, te vas de Erasmus?.

No. Yo estuve de proyecto Leonardo hace 13 años.

(silencio)

Retoman la conversación. El chico diciendo que se va a currar ahí, que le gustó mucho la experiencia. La chica diciendo que le molaría irse también. Y me preguntan: ¿ y tú qué, algún plan de irte a vivir a Alemania?

No. Es que tengo un marido que tiene trabajo aquí, y un hijo. Esto es solo por refrescar lo que se.

(silencio)

Sinceramente, me dieron ganas de salir corriendo... pero bueno, ahí me quedé. La otra chica que iba a probar como yo se ha pasado probar en un nivel inferior, a ver si la pobre se entera más. Y yo... ya os contaré si me arrepiento a mitad, o si termino hablando alemán como una auténtica teutona ^_^